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Rabat

El pasado viernes 11 de Julio el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero,
visitó Marruecos con la intención de fomentar las relaciones entre los dos países. Zapatero afirmó que queda abierta una etapa en las relaciones con Marruecos de "pleno diálogo y lealtad recíproca" y de la que será un exponente esencial la lucha antiterrorista y contra la inmigración ilegal.
La reunión prevista con el Rey Mohamed VI y con el primer ministro Abbas El Fassi fue en la localidad de Oujda, al norte del país y en la frontera con Argelia.
En la agenda de Zapatero y Mohamed VI figuraron las relaciones bilaterales entre ambos países, el estado actual de las negociaciones para buscar una salida al conflicto del Sáhara, el terrorismo y la inmigración y los programas conjuntos entre España y Marruecos; entre ellos, una propuesta para favorecer la educación en el Magreb.
El clima en el que se desarrolló la visita pareciera ser más próspero desde que José María Aznar cedió el asiento de Jefe del Gobierno al Primer Ministro Zapatero, partidario del acercamiento entre Marruecos y España. Durante el viaje el mandatario español, ha anunciado también que los reyes don Juan Carlos y doña Sofía visitarán Marruecos en otoño.
Pero vale decir, que aunque las tensiones menguaron entre los dos países, siguen allí y sirven de marco para esta visita que había sido programada ya en tres ocasiones desde el comienzo de año. Por todo esto y para calmar un poco las aguas el Jefe del Ejecutivo español anunció una nueva visita a los dos enclaves reivindicados por Marruecos como un gesto para intentar solucionar las tensas relaciones que mantienen Rabat y Madrid
Según declaraciones del propio Zapatero: "Ceuta y Melilla, así como las islas anexas situadas en África del Norte, son y seguirán siendo territorio español".
Para esta afirmación no ha habido ninguna reacción oficial marroquí por lo que varios analistas políticos arriesgan decir que la estrategia adoptada por el Ejecutivo español obedece a consideraciones internas y apunta a la vez a tranquilizar la opinión pública y a parar los ataques en contra Zapatero.
El Gobierno español es acusado por la derecha de hacer el juego a Marruecos y de tener un proyecto de co-soberanía hispano-marroquí sobre Ceuta y Melilla.
Otro tema candente entre los dos países, es la suerte de los inmigrantes y trabajadores marroquíes que el Gobierno anima a que regresen a su país, por medio de ayudas financieras. Por lo que está previsto que el ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, haga una parada la próxima semana en el reino alauita dentro de su gira por los países del Magreb.
La visita de Zapatero y Moratinos se produce sólo tres semanas después de que dos grupos de un centenar de subsaharianos intentasen cruzar a la carrera y por la fuerza a Melilla por el paso fronterizo de Beni Enzar, principal puerta de entrada a España desde la localidad marroquí de Nador, próxima a la de Oujda que visitará Zapatero.