El gobierno español anunció la próxima presentación de un programa que buscaría retornar voluntariamente a unos 100 mil inmigrantes a sus países de origen, en particular Marruecos, Ecuador y Colombia.
La vicepresidenta primera del gabinete, informó que ese proyecto será lanzado en septiembre para los trabajadores extranjeros de naciones no pertenecientes a la Unión Europea (UE) y que están en España sin trabajo.
El plan, denominado de “Ayuda al retorno voluntario”, contempla la entrega al desempleado, de manera anticipada y en dos partes, de la prestación acumulada por desempleo en España.
La propuesta establece un adelanto de un 40% antes de abandonar España y un segundo pago de un 60% un mes después de haber llegado al país de origen. Los inmigrantes que se acojan a este plan no podrán solicitar un nuevo permiso para vivir en España durante los tres años posteriores al viaje de retorno. La persona acogida al programa no podrá solicitar volver a vivir y trabajar en España hasta después de tres años.
Al informar sobre la medida, Fernández de la Vega insistió en que el plan tiene su base en la voluntariedad del inmigrante desempleado y es de carácter permanente.
Los últimos datos oficiales señalan que una décima parte (cinco millones 200 mil) de los 46 millones de habitantes de este país europeo son extranjeros.
Los datos colocan a la rumana como la nacionalidad de más presencia dentro de la población de España con 728 mil 967 al cierre de 2007, seguida de la marroquí (420 mil 110), la ecuatoriana (420 mil 110), la británica (351 mil 919) y la colombiana (280 mil 705).
La finalidad del proyecto -aseguran- es favorecer el desarrollo de los países de origen con el retorno de trabajadores calificados. También es un giro en la política de inmigración de España para hacer frente a la crisis económica que atraviesa el país.
La crisis económica española se ha traducido en un aumento del desempleo, especialmente en el sector de la construcción, que emplea a inmigrantes.
El desempleo en España aumentó en junio por tercer mes consecutivo, y afecta ahora a dos millones 390 mil personas, 21.6 % más en comparación con los cifras registradas en ese mismo periodo del año anterior.